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Amor

Eos y Titono: Una historia de amor inmortal

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En la mitología griega el último beso al amanecer, está personificado en una diosa llamada Eos, que popularmente es conocida como Aurora. Ella es el personaje principal de esta historia de amor inmortal.

Cuenta la leyenda que la naturaleza de Eos eran los amores cortos y efímeros, ya que le fascinaba los amoríos que vivía en un instante, los cuales precedían al día y terminaban en una noche de placer. Pero, hasta en la mitología griega el amor no se vive como lo deseamos, de manera que esto también le sucedió a esta diosa.

Una condena que le cambiaría su vida

Eos fue condenada a amar eternamente,  a enamorarse de forma permanente y necesitar de una encuentro amoroso todos los días de su vida inmortal. ¿Por qué? Afrodita (diosa del amor) fue la responsable de castigarla tras hallarla en la cama con su verdadero amor: Ares.

Si la relación entre Ares y Afrodita causó revuelo en el Olimpo, la vida amorosa de Eos fue un escándalo sin precedentes y fue el blanco de críticas de todas las divinidades de manera constante. Esta diosa, madre de las estrellas y los vientos, se enamoró perdidamente de un mortal.

A pesar que un amorío entre una deidad y un mortal no era mal visto por los habitantes del Olimpo, establecer un lazo serio estaba totalmente prohibido, pues ¿qué expectativas podía tener un hombre mortal al enamorarse de una divinidad?

Sin embargo, Eos vivía sus relaciones de forma tan intensa que siempre pensaba que se trababa del amor de su vida.

En la búsqueda de un amor inmortal

Eos se enamoró de Titono, pero llegó un momento en que la mortalidad de su amado le preocupaba. Y es que el amor de su vida algún día iba a morir y no sabía cómo hacer para que su relación permaneciera en la eternidad.

Desesperada por hallar la solución, esta diosa recurrió a Zeus y le pidió que hiciera inmortal a Titono. El padre de los dioses, quien era muy complaciente pero con sus límites, le concedió su deseo a Eos e hizo inmortal a su amado. Sin embargo, nunca se planteó otorgarle la eterna juventud.

Y esto fue lo que sucedió, Titono no podía morir, pero con el curso de los años envejecía más y la historia de amor entre ambo se desvanecía a medida que la juventud de Titono se perdía.

En efecto, no se trató de un amor eterno, porque éste desaparecía, sino que fue una historia de amor inmortal. Es una realidad que las personas envejecen y mueren cuando no pueden envejecer más, pero Titono seguía envejeciendo y no podía pasar al otro plano.

Su inmortalidad fue más un castigo que un don, sin embargo, Eos continuaba al lado de él a pesar que ya no había amor. Titono se seguía arrugando, sus músculos ya no funcionaban y su voz se iba convirtiendo en susurros, hasta el punto que se agudizaron y ya lo que dejaba escapar eran chillidos que emanaban una bella luz desde su interior.

Finalmente, Titono se terminó convirtiendo en cigarra, de esta forma fue cómo culminó la historia de amor inmortal entre Eos y Titono.